La conocida como Ley Ómnibus pretendía crear un marco regulatorio del sector servicios con la finalidad de flexibilizarlo, acercarlo al consumidor y potenciar la libre circulación de profesionales entre los estados miembros de la Unión Europea. La realidad fue que las transposiciones en proyectos de Ley realizadas por al anterior Gobierno minaron los intereses colegiales y llegó incluso a peligrar la supervivencia de muchos colegios al querer eliminar los visados y la propia colegiación.
Frente a ella hemos mantenido una férrea defensa de los intereses colegiales, el visado, la colegiación, la profesión del ingeniero aeronáutico y el intrusismo profesional. Se presentaron a los Ministerios correspondientes las alegaciones a las leyes que pretendían equipararnos a otros países con diferentes sistemas de control de los servicios profesionales. Se enviaron notificaciones al Ministerio de Economía y Hacienda responsable en el proceso de adaptación a los cambios legislativos. En el COIAE se ha trabajado intensamente en el cumplimiento de la transposición de las Leyes Ómnibus y se convocó al efecto una Junta Directiva el 4 de marzo de 2010 donde se aprobaron los cambios necesarios en nuestros Estatutos del COIAE para el cumplimiento de la transposición de las Leyes denominadas Ómnibus y que afectan a los Colegios Profesionales. Posteriormente, se convocó una Junta General Extraordinaria para aprobar los cambios en el Órganos Supremo del Colegio el 21 de abril de 2010. Se trabajó con diferentes comisiones de trabajo, en la Unión Profesional de Colegios de Ingeniería, en el Instituto de Ingeniería de España, en la Real Academia de Ingeniería y con las universidades para formar un grupo común de defensa de la profesión de ingeniero Aeronáutico.
Fue nuestro interés tener informado al Ministerio para que conociera nuestra intención de cumplir con los compromisos y capacidad de adaptarnos a los requisitos legales pero firmes en la defensa de los intereses colegiales y de la capacidad del colegio de ser un defensor del ingeniero frente a la sociedad para evitar intrusismos y ser un regulador de la profesión.
La ley de visados de colegios profesionales (RD 1000/2010) redujo la anterior obligatoriedad del visado quedando en nuestro caso circunscrita a la edificación y la urbanización. Actualmente el porcentaje mayoritario es de proyectos aeroportuarios por lo que se sigue visando si bien la crisis ha reducido el número de proyectos en curso, disminuyendo los ingresos colegiales.
Se obligaba a publicar en internet un registro de colegiados que se realizó actualizando la web a una interactiva y con ventanilla única que permite hacer todas las gestiones con el colegio por internet con un sistema de atención a colegiados.
Se suprime la función de los Colegios de fijar baremos orientativos de honorarios o cualquier otra recomendación sobre precios. Se aumenta la transparencia en las cuentas con auditorias y la información sobre las actividades que se desarrollan en anuarios.
El Gobierno ha postergado los asuntos más polémicos, como la obligación de colegiarse en determinadas profesiones y el proyecto de ley de servicios profesionales. Por ello, debemos seguir atentos con la experiencia necesaria y conocimiento para defender los intereses colegiales y conseguir que el colegio sea una entidad que de servicio eficaz y garantía profesional a los ingenieros aeronáuticos.